El ex presidente Sixto Durán no tiene autoridad moral para firmar un manifiesto a favor de la libertad de prensa, pues el la violó flagrantemente en 1994 al ordenar la clausura violenta de Radio Latacunga y Escuelas Radiofónicas de Chimborazo (ERPE). Aquí una pequeña reseña de lo que sucedió entonces. Los datos fueron proporcionados por Eduardo Guerrero y Juan Pérez, directores de ambas emisoras, respectivamente.
 
RADIO LATACUNGA
En 1994 el presidente Durán Ballén había propuesto una Ley Agraria que atentaba contra los intereses de indígenas y campesinos, sobre todo en los temas de tierra y agua. Durante 3 días los indígenas se habían levantado como señal de protesta. Al tercer día, el presidente expidió el Estado de Emergencia.

En Radio Latacunga, a las 05h00, elementos de la Brigada Patria, al mando del general Yandún, irrumpieron por el el techo. Rompieron una mampara de vidrio, amedrentaron a dos programadores de la radio y les obligaron a apagar la estación.

A las 05h15 llegó la directora de la radio, la hermana Alma Montoya, quien fue llevada detenida a la Brigada Patria. Allí permaneció hasta las 15h00 de ese día. Sufrió amedrentamiento psicológico.A las 05h45 llegó el director administrativo, a quién le incautaron el carro de la radio. El vehículo fue llevado a la Escuela Politécnica del Ejército.
La radio estuvo silenciada por aproximadamente 36 horas.

Por la mañana, técnicos del ejército incautaron el transmisor de radio enlace de la emisora para impedir cualquier transmisión.

A las 14h00, el gobernador de Cotopaxi, Fausto Román, llamó al director administrativo de la radio a su despacho. Le increpó por “estar azuzando a los indios”.
Intercedió el vicario padre Victoriano Naranjo, para solucionar este verdadero atentado contra la libertad de prensa y expresión.
 
ESCUELAS RADIOFONICAS DE CHIMBORAZO, ERPE
La noche anterior, alrededor de 40 militares vestidos de camuflaje se subieron por los techos de ERPE, en Riobamba, forzaron las puertas y se llevaron material de la radio. A las 02h00 de la madrugada siguiente llegó el coronel José Lazcano a explicar que se tomaba esa medida por orden de lo más alto del Gobierno. Que a él le dolía hacer eso por cuanto conocía de la labor de ERPE.  A las 04h00, hora en que se encendía la radio, militares armados obligaron a que ésta solo transmitiera música y un comunicado oficial que pedía a los indígenas retirarse a sus hogares y dejar la protesta.

Un boletín informativo que había sido preparado la noche anterior por los comunicadores de ERPE fue censurado en su mayor parte. La gente de ERPE se negó a leer el resto, que había sido autorizado.

A todo el personal que llegaba a las 08h00 se le pedía su identificación.
La radio estuvo intervenida aproximadamente 40 horas.